No podría creerlo, al igual que yo cuando leía la noticia no podía creer que tal aberración pudiera acontecer.
Los
componentes de Queen; Brian May, Roger
Taylor y Jonh Dacon deben haber perdido la cabeza y pregunto ¿Por qué han decidido volver a los
escenarios? ¿Nostalgia? ¿el síndrome Superstar venido a menos?
¿marketing? Lo cierto es que vuelven. Han firmado gira para éste año
2012 y muy probablemente estiren todo lo que dé de sí la mecha. Show Business en estado puro.
El elegido para cometer tal atrocidad es
Adam Lambert, un híbrido entre Reneé Zellweger y el cantante de Tokio
Hotel. Acunado en el marketing yanki más agresivo (los realty shows) comparte con Freddy su amarenamiento pero no deja de ser un bodrio
pretencioso. Como era de esperar las protestas de fans de Mercury no se
han hecho esperar y por tal de suavizar la avalancha de críticas,
Lambert ha afirmado que su intención no es vanagloriarse del éxito de
Mercury sino rendirle tributo. ¡Acabáramos!.
Freddie, a si mismo
calificado como zorra avariciosa
defendia que si algo no se puede hacer es mejor no hacerlo, cliché olvidado por sus colegas. Era un
ejemplo de majestuosidad encima del escenario, que casaba con la falta
de sentido del ridículo. Su ego
desmadrado le permitia ser el mejor, atrevido, potente, plácido y amargo. Himnos como Bohemian Rapsody, We are the Champions, I WantTo Be Free , Show Much Go On entre muchos otros, lo reafirmaron como Leyenda. Ésta inquetante
aventura que
emprende Queen me parece lo más cercano a la necrofilia y una falta deliberada a la memoria.
Vean y juzguen.

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